Mi vida después de la tormenta...

¿Quién dijo que la felicidad no estaría alerta para mi?


En un mundo en el que el cielo es gris,
En el que todo amenaza con un fin,
Si no pedía ayuda, podía morir,
¡Oh, Por Dios!, ¡Tú me sacaste de allí!.

Miradas atónitas a mi alrededor,
¿Por qué tan jóven y frágil se marchó?,
Y es que hay gente que aún no descubrió,
Que entre lo inesperado se encuentra al amor.

Y cada persona inocente,
Oh, Que sólo se ríe al verme,
¿Por qué es tan absurda y diferente?
Es lo que sé que dicen sus mentes.

¿Cómo existe tanta ignorancia?,
De personas horribles y sin gracia,
Que renuncie a mi sueño, piden con ansia,
Y respondo: "Antes de naces unieron nuestras almas".

Al fin puedo ver del mundo sus colores,
Sé reconocer fácil todos los dolores,
De la gente que jamás al amor descubre,
No inmunes a sufrir, antes allí estuve.

Sólo había luz en un rincón,
Quizás era sólo imaginación,
Producto de toda la desesperación,
De salvarse y curar el ardor.

Esa luz se llamaba esperanza,

Y al fin respondió a mi llamada,
¡Prometí que por siempre la esperaba!

y trajo todo lo que tanto necesitaba.



Eres todo Lo que necesitaba y esperaba...

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